Entrada
Bienvenidos a nuestra celebración reunión dominical, donde Jesús nos invita a su banquete, para participar con él y así unir nuestras vidas al proyecto de una vida nueva que nos propone, de pie recibamos la procesión y dispongamos a participar el anticipo del gran banquete que nos espera.
Bienvenidos a nuestra celebración reunión dominical, donde Jesús nos invita a su banquete, para participar con él y así unir nuestras vidas al proyecto de una vida nueva que nos propone, de pie recibamos la procesión y dispongamos a participar el anticipo del gran banquete que nos espera.
Primera lectura (Isaías 25,6-10a)
El profeta Isaías expresa una visión llena de esperanza y consuelo para el pueblo de Israel, pues promete la presencia con Dios de la vida, representada por la imagen del banquete y por la destrucción de la muerte. Escuchemos.
Salmo (Salmo 22,1-3a.3b-4.5.6)
El Salmo 22 es un canto que se eleva a Dios reconociéndolo como el pastor, como aquel que nos guía en la vida, siendo compañero y fortaleza para habitar junto con él. Llenos de alegría cantemos a este pastor que quiere habitar unidos a nostros, junto con el Salmista.
Segunda lectura (Filipenses 4,12-14.19-20)
San Pablo reconoce que en cualquier situación de la vida Dios siempre le acompaña y nunca le deja solo, pues finalmente en cada una de las situaciones quien lo sostiene y lo fortalece es Dios. Escuchemos.
Evangelio (San Mateo 22,1-14)
San Mateo presenta la parábola del banquete al cual todos son invitados, lo único que se necesita es la disposición para aceptar su amor, y así dejar que trasforme nuestra vida y tengamos el traje de fiesta, el traje de la alegría que caracteriza al cristiano por vivir junto con él. Puestos de pie alabemos a Dios y escuchemos esta página del evangelio.
San Mateo presenta la parábola del banquete al cual todos son invitados, lo único que se necesita es la disposición para aceptar su amor, y así dejar que trasforme nuestra vida y tengamos el traje de fiesta, el traje de la alegría que caracteriza al cristiano por vivir junto con él. Puestos de pie alabemos a Dios y escuchemos esta página del evangelio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario