Entrada
Hermanos sean bienvenidos a esta celebración, en donde el Señor nos llama para alimentarnos con su Palabra y la Eucaristía, de modo que podamos salvarnos de nuestras esclavitudes, que nos permite realmente encontrarnos con Dios, de pie recibamos la procesión.
Hermanos sean bienvenidos a esta celebración, en donde el Señor nos llama para alimentarnos con su Palabra y la Eucaristía, de modo que podamos salvarnos de nuestras esclavitudes, que nos permite realmente encontrarnos con Dios, de pie recibamos la procesión.
Primera lectura (Deuteronomio 18,15-20)
El libro del Deuteronomio nos presenta un texto fundamental dentro del Antiguo Testamento, en donde Dios promete un profeta que será el sucesor de Moisés, y con ello Dios marca los parámetros que se deben vivir al interno del pueblo con el mensaje que el profeta realizará. Escuchemos.
El libro del Deuteronomio nos presenta un texto fundamental dentro del Antiguo Testamento, en donde Dios promete un profeta que será el sucesor de Moisés, y con ello Dios marca los parámetros que se deben vivir al interno del pueblo con el mensaje que el profeta realizará. Escuchemos.
Salmo (Salmo 94,1-2.6-7.8-9)
El Salmo 94 eleve su alegría porque está entrando a la presencia de Dios, una alegría que se debe compartir con todos y que al mismo tiempo reconoce la grandeza de Dios. Llenos de alegría unámonos a este canto de que muestra la grandeza de Dios.
Segunda lectura (1 Corintios 7,32-35)
San Pablo invita a vivir teniendo una vida libre de inquietudes, de manera que seamos capaces de vivir felices con lo que tenemos y aprendiendo a valorarlo. Escuchemos.
Evangelio (San Marcos 1,21-28)
San Marcos presenta el episodio del endemoniado de la sinagoga, poniendo de manifiesto que el hombre tiene necesidad de ser liberado para encontrarse con Dios, sin encerrase en ninguna ideología. Puestos de pie cantemos a Dios y escuchemos esta página del evangelio.
Salida.
Que Dios los bendiga a lo largo de la semana, reconociendo su poder, que nos da vida y nos ama.
San Marcos presenta el episodio del endemoniado de la sinagoga, poniendo de manifiesto que el hombre tiene necesidad de ser liberado para encontrarse con Dios, sin encerrase en ninguna ideología. Puestos de pie cantemos a Dios y escuchemos esta página del evangelio.
Salida.
Que Dios los bendiga a lo largo de la semana, reconociendo su poder, que nos da vida y nos ama.