Entrada
Hermanos sean bienvenidos a nuestra reunión dominical, donde Jesús se hace presente con su Palabra y su Eucaristía, y hoy que nos invita a reconocer que debemos dar frutos, dándole gracias a Dios, de pie recibamos a la procesión de entrada.
Hermanos sean bienvenidos a nuestra reunión dominical, donde Jesús se hace presente con su Palabra y su Eucaristía, y hoy que nos invita a reconocer que debemos dar frutos, dándole gracias a Dios, de pie recibamos a la procesión de entrada.
Primera lectura (Isaías 5,1-7)
El profeta Isaías nos coloca el canto de la viña, que nos invita a reconocer dos cosas: que Dios ha creado y plantado una viña como signo de su amor, y por otro nos invita a ver qué tan capaces somos de dar fruto para responder a su amor. Escuchemos.
Salmo (Salmo 79,9.12.13-14.15-16.19-20)
El salmo 79 reconoce que forman parte de la viña del Señor y canta como ha rechazado dar frutos, pero al mismo tiempo implora la reconstrucción de sus vidas implorando el amor de Dios, unámonos a esta aclamación junto con el salmista.
Segunda lectura ( Filipenses 4,6-9)
San Pablo invita al creyente a no desfallecer y perder la paz, tomando como base que en su corazón debe existir los sentimientos de Cristo que fortalecen al creyente y lo animan a vivir desde la dinámica de la fe. Escuchemos.
Evangelio (San Mateo 21,33-43)
San Mateo nos presenta la Parábola de la viña, en donde se presenta simbólicamente al pueblo de Israel que no escucha a los mensajeros de Dios, invitándolos ahora a escuchar Jesús que es la Piedra angular y así dar un fruto de conversión. Escuchemos esta página del evangelio.
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