viernes, 25 de noviembre de 2011

I Domingo de Adviento Ciclo /B/

Entrada
Hermanos hoy iniciamos un nuevo año litúrgico con el primer domingo de adviento, el cual nos prepara al encuentro del Señor y a la fiesta de la navidad, un signo es la corona de adviento que va encendido sus luces, siendo signo del encuentro con aquel que es la luz plena. Dispongámonos a a iniciar nuestra celebración recibiendo a la procesión.

Primera lectura (Isaías 63,16b-17.19b.64,2b-7)
El profeta Isaías nos presenta la suplica del pueblo, que pide a Dios su acción salvadora en la historia, una súplica que pide entrar en contacto con él, pues ellos reconocen sus culpas y ahora están deseosos de que él venga y muestre su misericordia en su vida. Escuchemos.

Salmo (Salmo 79, 2ac.3b.15-16.18-19)
El Salmo 79 se convierte en un canto que pide a Dios su intervención, reconociendo que él origen del pueblo es Dios y que sólo él puede darles vida.

Segunda lectura (1 Corintios 1,3-9)
San Pablo saluda a la comunidad de Corinto y les recuerda las gracias que Dios les ha dado, y pide a Dios que siempre sean constantes en estos dones que les ha dado, pues así serán capaces de esperar la venida del Señor siendo files. Escuchemos.

Evangelio (San Marcos 13,33-37)
San Marcos presenta una exhortación de Jesús a la vigilancia, estar atentos a los signos de Dios y así descubrir cómo se acerca a nuestras vidas, siendo éste, la primera invitación para el tiempo del adviento: Estar vigilantes. Puestos de pie alabemos a Dios y escuchemos esta página del evangelio.

Salida
Que el tiempo de adviento que estamos iniciando nos llene de esperanza, sabiendo descubrir los signos de Dios en nuestra vida y seamos capaces de acogerlo en nuestros hermanos.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Solemnidad de Cristo Rey. Ciclo /A/

Entrada
Hermanos el día de hoy celebramos la fiesta de Cristo rey, con ella celebramos el último domingo del año litúrgico, invitándonos a reconocer que Cristo es el sentido de todo nuestro caminar y que debe ser nuestro rey. Dispongámonos a celebrar esta fiesta recibiendo a la procesión.

Primera lectura (Ezequiel 34,11-12.15-17)
El profeta Ezequiel nos presenta el reclamo que Dios hace hacia los pastores del pueblo, que no lo han sabido guiar al pueblo y se han aprovechado de él, por ello ahora será Dios mismo quien tomara las riendas y él guiara al pueblo. Con esto ya se nos presenta a Cristo que reina como pastor amoroso en nuestras vidas. Escuchemos.

Salmo (Salmo 22,1-2a.2b-3.5.6)
El Salmo 22 hace eco de lo que hemos escuchado en la lectura, y eleva el canto a Dios que es pastor de su pueblo, un pastor que da paz y seguridad al hombre, y que a su lado nada falta.

Segunda lectura (1 Corintios 15,20-26.28)
San Pablo hace una reflexión acerca de la resurrección, mostrando que en Cristo todos seremos llamados a la creación nueva iniciada con Cristo, mostrando que Cristo es rey, pues su reinado se da a partir de la experiencia de vida que nos da en su resurrección. Escuchemos.

Evangelio (San Mateo 25,31-46)
San Mateo presenta la última parábola que Jesús pronuncia, y en donde pone en claro que el juicio está marcado por la vida de amor y caridad hacia los demás. Por tanto, si Cristo es rey, implica que es un Reino de caridad y de amor hacia el prójimo.

Salida
Que todos tengan un buen día, y llevemos a Cristo en nuestro corazón recordando que somos llamados a practicar la misericordia con nuestros hermanos, y mostrar de ese modo que Cristo es nuestro Rey.

jueves, 10 de noviembre de 2011

XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo /A/

Entrada
Hermanos el Señor nos reúne en este día para agradecer los dones que nos regala y para reconocer que a veces no hemos aprovechado todo los dones que nos entrega, y así salir fortalecidos en esta Eucaristía para responder a todo lo que él nos va reglando día a día. Dispongámonos a iniciar nuestra celebración

Primera lectura (Proverbios 31,10-13.19-20.30-31)
El libro de proverbios, partiendo de su entorno cultural, eleva un elogio hacia las mujeres para resaltar las cualidades y la bondad de la mujer que responde a la vocación del amor. Escuchemos.

Salmo (Salmo 127,1-2.3.4-5)
El Salmo 127 eleva su canto reconociendo que aquellos que temen a Dios, y están dispuestos a estar atentos a su llamado tienen en su vida un llamado a la fecundidad, dando vida en su historia.

Segunda lectura (1 Tesalonicenses 5,1-6)
San Pablo recuerda a la comunidad de los tesalonicenses que deben ser vigilantes y no dormirse, pues el Señor llega de la manera más inesperada, y lo único que se puede hacer para estar atento es vivir en la dinámica de la luz y rechazar la tiniebla. Escuchemos.

Evangelio (San Mateo 25,14-30)
San Mateo nos presenta la parábola de los talentos, con lo cual no sólo nos invita a reconocer nuestra obligación de desarrollar las dotes naturales de cada uno, sino de hacer fructificar los dones espirituales recibidos de él, y no enterrarlos. Puestos de pie alabemos a Dios y escuchemos el evangelio.

Salida
Llenos de alegría por alimentarnos de la Palabra y la Eucaristía dejemos que estos dones den frutos a lo largo de esta semana en nuestra vida y no los enterremos, sino dejemos que vayan multiplicándose.

sábado, 5 de noviembre de 2011

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo /A/

Entrada
Sean bienvenidos hermanos a esta celebración en donde el Señor nos recordará que debemos de ser vigilantes para descubrirlo en medio de nuestra vida, para ello estemos dispuestos para empezarlo a descubrir desde ahora en nuestro prójimo, así como en la Palabra y la eucaristía que estemos por celebrar, de pie recibamos la procesión.

Primera lectura (Sabiduría 6,12-16)
El libro de la Sabiduría nos indica que en cada momento de nuestra vida debemos ser sabios, es decir no tolerar la superficialidad y la indiferencia. Escuchemos.

Salmo (Salmo 62, 2-8)
El Salmo 62 eleva un bello canto que refleja la búsqueda de Dios que satisface los deseos más profundos del alma, pues sólo en Dios se encuentra la plenitud de la vida.


Segunda lectura (1 Tesalonicenses 4,13-18)
San Pablo asegura el encuentro definitivo de toda la humanidad con Cristo, dando así ánimo a los cristianos de Tesalónica, veían inminente la última venida de Jesucristo y se preocupaban por la suerte de sus difuntos que verían ese acontecimiento. Escuchemos.


Evangelio (San Mateo 25,1-13)
San Mateo narra la Parábola de las diez vírgenes poniendo de manifiesto que en la vida espiritual hay dos actitudes fundamentales: o se es previsor o descuidado, mostrando así la disponibilidad a la voluntad de Dios. Puestos de pie alabemos a Dios y escuchemos el evangelio.

Salida
Invitados por la Palabra a vivir vigilantes, iniciemos una semana con nuestras lámparas encendidas gracias a esta eucaristía que hemos celebrado y viviendo en la dinámica del amor hacia los demás, mostrando que el Señor está siempre cercano a nuestras vidas.